Nueva misión en Angers 

Una pasión común, Dios y los pobres

Nueva misión en Angers 

Elegir Angers para esta fundación traduce la atención que nuestra Congregación presta a las llamadas de la Iglesia y a las realidades humanas de nuestro tiempo. Angers, ciudad marcada por una rica tradición cristiana, acoge además a una población joven y diversa, en la que conviven familias, estudiantes, personas mayores y personas en situación de vulnerabilidad. Al igual que en otros lugares, muchos se enfrentan al aislamiento, a la precariedad de los vínculos y llevan en el corazón una búsqueda de sentido.

La Iglesia nos acoge con entusiasmo y respeto a la vez.

Se nos brindan múltiples ocasiones para reconocer la benevolente Providencia del Señor hacia nosotras: Él está ahí, nos espera, nos guía. Esa es nuestra alegría y nuestra acción de gracias.

El reducido número de hermanas de nuestro Cuerpo Apostólico nos anima a crecer en la fe, la caridad y la esperanza. Se nos ha prometido una tercera hermana. Sabemos que vendrá «en el momento oportuno», ¡pero solo Dios conoce cuándo será! Nosotras, Huong y Colette, estamos unidas por nuestro envío a la misión; esto nos hace superar nuestras diferencias (cultura, generación, temperamento). Estamos plenamente comprometidas con la búsqueda de la puesta en práctica de nuestra vocación y de nuestro envío como Hermanitas de la Asunción en Anjou.

con los estudiantes de la Universidad Católica del Oeste

A lo largo de los encuentros y de estos primeros meses de presencia, descubrimos una Iglesia local viva y acogedora, atenta a las familias, a los jóvenes, a las personas más vulnerables, así como a quienes buscan a Dios o desean profundizar en su fe.

Nos llama la atención la calidad del terreno cristiano aquí y ahora: parroquias y una capellanía de estudiantes muy activas; muchos grupos de profundización en la fe (reflexiones bíblicas, diversos grupos de oración). De la parroquia emana una atención fraternal hacia los enfermos, las personas mayores y las personas sin hogar.  Hay muchos catequistas para los niños y para el acompañamiento de los catecúmenos, aunque la demanda sigue siendo alta. Numerosos padres jóvenes acuden fieles a la misa dominical con sus hijos; participan activamente en la animación litúrgica (misas dominicales y adoración eucarística una vez al mes).

En este contexto eclesial, ¿dónde nos situaremos? ¿Y cómo?

Hemos sido enviadas para estar al servicio, en especial, de los jóvenes junto con la Iglesia diocesana: pastoral juvenil y pastoral vocacional; transmisión de la fe.

peregrinación con los estudiantes de la Universidad Católica del Oeste

En vínculo con las iniciativas que ya lleva a cabo la diócesis, deseamos contribuir humildemente a esta pastoral juvenil mediante una presencia sencilla y accesible, basada en la escucha, el acompañamiento, la convivencia y la oración.

La considerable presencia de jóvenes en la zona constituye una de las llamadas especiales que percibimos en esta fundación. Estudiantes, jóvenes profesionales, jóvenes en busca de orientación o que atraviesan momentos de duda suelen expresar la necesidad de ser escuchados, acompañados y apoyados en su camino. Muchos aspiran a encontrar lugares donde puedan compartir libremente sus interrogantes, profundizar en su fe, repensar su vida a la luz del Evangelio y tejer relaciones fraternas auténticas.

Para convertirnos concretamente en hermanas de las personas de este lugar y alimentarnos espiritualmente, hemos optado por unirnos, cada una, a un grupo de estudio y de intercambio bíblico.

Además, hemos participado en una reunión diocesana sobre el catecumenado, donde las oportunidades de encuentro nos han abierto las puertas de la capellanía de los estudiantes, el acompañamiento a los catecúmenos y la puesta en marcha de un pequeño grupo de fraternidad de la Asunción.

En junio llega nuestra hermana Ernestine. Le queda poco tiempo antes de la dispersión del verano para empezar a establecer vínculos, pero es acogida con alegría para que aporte su toque particular a esta red de relaciones que está naciendo.

Tras las vacaciones y el retiro de cada una, nos reuniremos, con alegría, para retomar este nuevo proyecto de las Hermanitas de la Asunción en medio de un pueblo aún por descubrir; para servir y amar en nombre de nuestro Padre de ternura y misericordia.

Colette con el grupo Agapé

El Señor nos ha dado cita en «esta nueva Galilea». Nos muestra sus huellas vivas precisamente allí donde nos espera. Él cree en nosotras y nos hace capaces de vivir nuestro carisma particular en el seno de esta Iglesia local. Mediante una presencia atenta y amorosa hacia las personas con las que nos cruzamos en la vida cotidiana, nos convertimos, junto a este pueblo cristiano, en hermanas testigos del Dios que da vida.

Hnas. Huong y Colette, comunidad de Angers

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