Vivir la unidad en la diversidad

Una pasión común, Dios y los pobres

Vivir la unidad en la diversidad

En Vitry-sur-Seine, la comunidad de las Hermanitas de la Asunción está formada por hermanas de nacionalidad vietnamita, congoleña, malgache, tongana y beninesa.

La vida comunitaria intercultural, a la luz de San Agustín

La vida comunitaria intercultural conlleva dificultades muy reales. Las diferencias de idioma, de código cultural, de relación con el tiempo o con la autoridad pueden dar lugar a malentendidos, a heridas involuntarias o a un sentimiento de soledad. Lo que resulta evidente para una persona no siempre lo es para otra, y ciertas formas de expresarse o de actuar pueden percibirse como incomprensibles o bruscas.

Nuestra diversidad no siempre es cómoda, pero es vivificante y enriquecedora. «Me ayuda a crecer en mi relación conmigo mismo, con los demás y con Dios. Me ayuda a salir de mí misma para vivir una vida fraternal».

El amor de Dios y el amor al prójimo no son más que un mismo amor. Es el amor al prójimo el que nos confirma la presencia de Dios en nosotras:

« «¿Queréis saber si habéis recibido el Espíritu Santo? ¡Pues bien! ¡Interrogad  vuestro corazón!… Si alberga el amor fraternal, estad en paz. La caridad no va sin el Espíritu de Dios. San Pablo lo proclama: «La caridad de Dios ha sido derramada en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado» (Rm 5,5) (In Ep. Jo. 6,10 »).

« Si, pues, queréis vivir del Espíritu Santo, aferraos a la caridad, amad la verdad, desead la unidad para alcanzar la eternidad (Serm. 267,4 »).

Las Hermanitas de la Asunción están llamadas, en medio de estas fragilidades, a releer juntas lo vivido, a cultivar la paciencia, la humildad, la palabra verdadera y el perdón, para que, según san Agustín, la comunidad siga siendo un camino exigente pero fecundo hacia la unidad de los corazones.

« Tu alma no te pertenece solo a ti, sino que pertenece a todos los hermanos, así como, a su vez, sus almas te pertenecen a ti; o mejor dicho, sus almas y la tuya no son almas en plural, sino que son una sola alma, la única alma de Cristo» (Carta de San Agustín n°243,4).

Hnas. Enasi e Isabelle 

Las hermanas de la comunidad son de cinco nacionalidades diferentes
«La medida para amar es amar sin medida», San Agustín
La oración comunitaria
Vivir los valores agustinianos: escucha, intercambio y conocimiento mutuo
Cada una les muestra sus especialidades culinarias a los demás
El reparto de las tareas cotidianas
Reunión comunitaria para preparar el programa de la semana
La alegría de vivir en una comunidad internacional

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