Sesión UISG en Roma : "Investir nuestra diversidad en la interculturalidad"

La valoración de nuestras diferencias y el trabajo para salir al encuentro a partir de ellas. Así, la casa común se transforma en la casa donde cada una puede sentirse « en su casa », aportando y recibiendo según su identidad y su cultura

Hildete, Marcelline, Nhung y Dominique queremos compartir con Uds. algunas noticias de nuestra sesión en Roma. Llegamos el pasado domingo para participar en la sesión de formación "investir nuestra diversidad en la interculturalidad" organizada por la UISG, del 21 de enero al 1 de febrero.

¡Y qué diversidad! ¡180 hermanas de 46 congregaciones representando a 60 países! Las conferencias, intercambios y trabajos de grupo se sucedían con buena marcha.
 
La presentación de símbolos que cada una aportaba para expresar su cultura fue la primera etapa de este encuentro. Cada una, durante este primer tiempo de oración inicial, fue acogida así: 180 personas, una a una, expresó el sentido del objeto presentado. Descubrimiento de la diversidad y mutua comunión.
 
De los aportes de esta semana, subrayamos:
 
La interculturalidad no es solo una realidad sociológica, propia de nuestro mundo actual, sino que también descubrimos la dimensión teológica, como proceso de conversión, a la cual estamos llamadas a escoger en verdad para pasar de una invitación benévola de la otra a una acogida radical que transforma nuestra mirada y nuestro corazón. Este largo recorrido comienza par la valoración de nuestras diferencias y el trabajo para salir al encuentro a partir de ellas. Así, la casa común se transforma en la casa donde cada una puede sentirse « en su casa », aportando y recibiendo según su identidad y su cultura.
 
Nos ha interpelado mucho la dimensión de la misión en interculturalidad como diálogo profético, en anuncio y denuncia.
El recorrido a través del Evangelio, con los lentes de lo intercultural, hizo resaltar episodios como el de Jesús y la cananea, que lo interpela y le hace salir de una visión centrada en su pueblo y en su cultura; en su encuentro con la samaritana, Jesús salió de su casa y de su pueblo y se convirtió en extranjero, y en la diferencia encontraron juntos un camino de diálogo.
A lo largo de estos días, somos conscientes de que se nos aportan elementos para mirar y vivir concretamente nuestra manera de vivir la interculturalidad en congregación.
 
No olvidamos contemplar y degustar las especialidades romanas: visita del Coliseo, del Foro, de la fuente de Trevi, de la plaza de España… y también un buen almuerzo hecho con pasta casera, pizza y un helado buenísimo para terminar la jornada.
 
Cada día atravesamos la Plaza de San Pedro y saludamos a Francisco que estaba en Panamá !
La acogida de los Padres de la Asunción fue muy afectuosa, sencilla y fraterna y nos sentimos como en familia, lo mismo que con las Oblatas que prestan aquí un gran servicio en la misión de acogida de esta comunidad AA.
 
Con mucha esperanza esperamos el momento de regresar a la comunidad y de compartir con nuestra Congregación la riqueza y la densidad de lo que nos ha sido dado para ir más lejos en nuestra vida en interculturalidad.
 
Las abrazamos a todas. 
Hildete, Marcelline, Nhung, Dominique
 
01/02/2019
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