Conmemoración del 30.º aniversario de los Mártires de Argelia
Para conmemorar el 30.º aniversario de los Mártires de Argelia, el 10 de mayo de 2026 se celebró una ceremonia en Notre-Dame d’Aiguebelle (Drôme), sede de los Monjes de Thibirhine
Relato de ese día por la hermana Jacqueline, que vivó en comunidad con la beata Paul-Hélène Saint-Raymond, Hermanita de la Asunción asesinada en Argel el 8 de mayo de 1994.
A continuación, pueden ver el replay (enlaces al final de la página) :
- entrevistas a varios religiosos y religiosas ;
- la misa retransmitida en directo por France 2 en el programa «Le Jour du Seigneur».
«Como he conocido a la mayoría de los beatos, voy a compartir sobre todo aquello que me ha llamado la atención personalmente.
Durante cuarenta y ocho horas, vivimos, en cierto modo, fuera del tiempo; me sumergí en los recuerdos de la vida en Argel con Paul-Hélène, los últimos días, el aumento de la violencia, los gritos que lanzaba una de nuestras vecinas en plena noche para animar a sus hijos a la yihad, la angustia y el miedo, los discernimientos que había que hacer: ¿marcharnos… ¿quedarnos??? El impacto del asesinato de nuestra hermana y de Henri, hermano marista, luego los mensajes de condolencias de todos los rincones del mundo, la vergüenza expresada por muchos vecinos argelinos… Pero los recuerdos son también un trampolín en el que apoyarse para seguir adelante.
Me alegró volver a ver a amigos y conocidos de aquellos años, en particular a la hermana Chantal (Hermanita del Sagrado Corazón), que resultó herida en el atentado que le costó la vida a la hermana Odette.
Esta magnífica celebración, con los cantos compuestos por Célestin, uno de los monjes, y entonados por los trapenses y las trapenses de Laval, fue de una gran belleza, y también me recordó algunas celebraciones en Tibhirine, hace algo más de treinta años.
Además, en el coro se encontraba la hermosa y colorida cruz de la capilla del Atlas:
Me gustó la procesión de entrada con las velas, símbolos de esas vidas entregadas, luces que hoy nos llaman y nos incitan a ser testigos allí donde estamos. Se está produciendo una transmisión en lo invisible, un legado que nosotros, los supervivientes, debemos hacer fructificar. Debemos tomar el relevo… Es el pensamiento de un monje de Tibhirine, Jean-Pierre Schumacher, quien durante mucho tiempo se sintió culpable por haber escapado del secuestro (véase la obra de Nicolas Ballet: «El espíritu de Tibhirine«).
La procesión de ofrendas: las familias y las congregaciones presentaron objetos simbólicos: para Christian de Chergé, una Biblia en árabe; para Odette, una caligrafía; para Luc, un estetoscopio; para Pierre Claverie, una prenda de vestir; para Ester, una reliquia; para Bibiane y Angèle, un bordado… para Paul-Hélène, un pequeño cuaderno donde ella anotaba sus pensamientos, sus reflexiones, sus oraciones…
Monseñor Vesco, arzobispo de Argel, presidió la ceremonia junto con Monseñor Durand, obispo de Valence. En su homilía, recordó hasta qué punto el testimonio de los 19 beatos era, para todos, una llamada a la fraternidad, a la paz y al diálogo. Vale la pena releer y volver a escuchar toda esta homilía, ya que da sentido a esas vidas entregadas y a esta frágil y pequeña Iglesia de Argelia, y esto sigue siendo así hoy en día
Entrevista a Monseñor Vesco, arzobispo de Argel, y a Marie-Dominique Minassian, doctora en Teología y responsable del centro de investigación «Los 19 mártires de Argelia» de la Universidad de Friburgo, Suiza:
